Parque Nacional del Teide

El Parque Nacional del Teide en la isla de Tenerife está considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y alberga más de 700 especies de plantas y animales , además de ser uno de los lugares más interesantes para vivir la aventura en las Islas Canarias.

Se puede recorrer en bicicleta, disfrutando de sus rutas, o bien a pie a través de sus muchos senderos. Es una maravillosa opción para acampar bajo las estrellas, contemplando las aves y practicando la espeleología o la escalada en roca. Los amantes de la fotografía también podrán fotografiar ricos paisajes y formaciones rocosas impresionantes.

Hay varias cosas que se pueden hacer y ver en el parque. El verde se tiñe en las rocas llamadas Los Azulejos, que llevan ese nombre porque parecen azulejos colocados en las paredes. Debido a la actividad volcánica, los Azulejos adquirieron un color verde profundo.

Algunas personas no pueden resistirse a la tentación de escalar los Roques de García, formaciones rocosas de formas extrañas, que llegan a medir incluso 150 metros.

Se puede ir a pie hasta el Volcán Pico Viejo, donde el cono del Teide muestra rastros de la erupción de lava de 1798. Se puede tomar también un teleférico desde el pico y tomar fotos del cráter de Las Cañadas. Incluso las vistas llegan a contemplas las otras islas canarias. En invierno, las vistas de las montañas nevadas son espectaculares.

Los turistas que llegan al Parque Nacional del Teide siempre suelen señalar a un objeto en forma de concha de mar, o algo que se parece a una almeja gigante en la cima del Teide, no lejos de la estación del teleférico. Se trata de la Zapatilla de la Reina, una formación rocosa que parece un zapato. Está compuesto de rocas volcánicas esculpidas por la naturaleza misma, situada a un centenar de metros de altura.

El Roque Cinchado es la formación rocosa más famosa. Son un montón de rocas, siendo su parte superior la más grande, disminuyendo gradualmente. Es una maravilla que no deberíais dejar de fotografiar.