Ayia Napa

Ayia Napa, conocida como la isla del pecado, donde se puede nadar tanto de día como de noche, es una visita obligada en vuestras vacaciones a Chipre. Hoteles, restaurantes y bares en la línea de la costa, frente a un brillante y azul Mediterráneo, donde la gente puede bucear, hacer esquí acuático o navegar en un yate.

En la Playa de Pantahou se suele ver a la gente tomando el sol, mientras que, cuando llega la noche, se acercan hasta lugares como Abyss, Club Insomnia y Castle Club, donde se encuentran los DJ’s más famosos y escuchados del mundo.

Hay grandes diversiones en la isla, como Waterworld, un parque acuático de la antigua Grecia, que ha ganado 22 premios internacionales. Tanto los niños como los adultos pueden divertirse en atracciones como Hércules, la Caída de Ícaro o Atlantis. El Caballo de Troya, míticas serpientes y otras deidades se pasean por el parque.

Ayia Napa es conocida también por su monasterio del siglo XVI. En él se han inspirado grandes poetas, y las parejas se acercan a él para intercambiar sus votos de amor y fidelidad. Un cazador descubrió un icono de Santa Panaya, María, Madre de Cristo, en el interior de una cueva.

Las Tumbas de Makronissos, de la época griega y romana, son otro de los lugares interesantes de la isla. Allí los muertos eran enterrados en ataúdes de arcilla. Rodeado de un gran misterio, el monolito de Agia Navri tiene un agujero en el centro a través del cual los enfermos llegaban y se sentían curados. Las mujeres también llevaban aquí sus frascos de perfumes para recuperar a sus amantes.

Los turistas podéis participar activamente en el Festival de Ayia Napa, que se celebra todos los años en septiembre, donde brilla la cultura local a través de la música y el baile.