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Los puentes más bonitos de París

Cada puente de París tiene una historia que contar. Quizás el Pont Neuf o el Puente Alejandro III son de los puentes más interesantes que podéis encontrar en París. Pero hay algunos más…
Muchos de los turistas que llegan hasta París buscan en primer lugar la Torre Eiffel, el Museo del Louvre, las tiendas, los jardines, como el de las Tullerías, y muchas otras atracciones.
Pero otros no podemos sentirnos menos embelesados cada vez que cruzamos el Sena a su paso por la ciudad dividiéndola en dos. Es por ello que tenemos que seguir la senda que dejan sus puentes, que nos hacen más fácil cruzar París. En cada uno de ellos tenemos que detenernos para conocer su historia.
Hoy en día se cree que hay más de 30 puentes en París. Algunos son más conocidos que otros, y otros pueden resultar de poca importancia en comparación con los más grandes, los puentes históricos que cubren la ciudad.
El primer puente que se construyó sobre el río Sena, inaugurado oficialmente en 1607, fue el Pont Neuf o Puente Nuevo, el puente más antiguo de París. Este puente fue encargado por el rey Enrique III, erigiéndose una estatua en su honor en el centro del puente. La estatua que vemos hoy es una réplica de la original, que fue destruida durante la Revolución Francesa.
El Pont Neuf, construido en piedra, se convirtió desde el primer momento en uno de los lugares favoritos de todos los parisinos. Une el río Sena con el extremo occidental de la Isla de la Citè. El primer tramo del puente tiene siete arcos y el segundo tramo cinco. Los arcos del puente están decorados con figuras talladas en homenaje a la historia de París.

El Puente de Alejandro III simboliza la amistad ruso-francesa y fue llamado así por el zar ruso Alejandro III. Se construyó con motivo de la Exposición Universal de 1900. Tardó tres años en realizarse, y fue inaugurado para que los turistas pudieran acceder a las distintas partes de la Exposición al otro lado del Sena.
Dicen que es el puente más elegante de París, decorado con farolas que portan ninfas y querubines, además de dos estatuas, de más de 15 metros de altura a cada extremo del puente. El Puente Alejandro III se extiende por todo el Sena, y une el Grand Palais y el Petit Palais con el Hotel des Invalides.
Otros puentes que merecen la pena visitarse en París son el Petit Pont, construido en 1853, y que conecta la Isla de la Citè con la margen izquierda del Sena. También tenemos el Pont d’Iena, construido entre 1808 y 1814, que lleva el nombre de la ciudad alemana de Jena, donde Napoleón derrotó al ejército prusiano en 1806. Hoy se cruza para llegar a la Torre Eiffel desde la Plaza del Trocadero.
Por último tenemos el Pont Marie, el segundo puente más antiguo de la ciudad, construido entre 1614 y 1635. Conecta la isla de San Luis con la margen derecha del Sena.
Un viaje a París implica, sin duda, una visita a algunos de los puentes sobre el Sena, ya sea para conocerlos o tener que cruzar por ellos. Conocer al menos sus nombres y su historia puede hacernos mucho más interesantes nuestra estancia en la capital francesa, ¿no creéis?.
| Print article | This entry was posted by Redacción on 4 Junio 2009 at 15:30, and is filed under Europa, Francia. Follow any responses to this post through RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o un trackback desde tu propio sitio. |