Estambul nos fascina con su variedad de mezquitas, museos, bazares y palacios, que nos deslumbran con su belleza natural.

El Palacio de Topkapi, que constituye todo un laberinto de edificios, se distingue por su gran opulencia, se extiende a la orilla europea del Bósforo, durante más de medio kilómetro y data del siglo XIX, usada como residencia por loa antiguos sultanes. Impresiona la sala de recepción con casi 60 columnas y una araña de cristal de cuatro toneladas de peso.

Otro importante palacio es el Palacio de Beylerbeyi, también data del XIX, poseedor de excelentes jardines, fué utilizada como casa de verano por los sultanes, este situado en el lado asiático del Bósforo.

Otros palacios que podemos destacar son el Palacio de Göksu o el Palacio de Maslak, este último de finales del siglo XIX, pensado como pabellón de caza o los Palacetes de Maiyet, Ihlamur o Merasim.

Destacable es la Mezquita de  Sultanahmet o Mezquita Azul, por sus azulejos azules y blancos, que data del siglo XVII y la Mezquita de Süleymaniye, del siglo XVI, considerada como la más bella de las mezquitas de Estambul.

Otras dos mezquitas del siglo XVI, destacan por su encanto en Estambul, la Mezquita de Sokollu Mehmet Pasa, en la cual un extraordinario conjunto de colores ponen el tono de color a los azulejos de su interior y la Mezquita de Mihrimah Sultán, con sus más de 150 ventanas que iluminan su interior.

En la zona más histórica de Estambul  nos vemos atraídos por los aromas de perfumes y especias del Gran Bazar, cuya comercio de estas se ha extendido desde la antigüedad. Tiene más de 3500 negocios en su interior, donde podemos encontrar numerosos artículos para llevarnos como recuerdo.