Macchu Picchu

¿Estáis pensando en viajar a Perú?. Si es así, os queremos recomendar desde aquí los mejores lugares, los imprescindibles. La Tierra de los Incas os está esperando. Vamos a ella…

Tenemos que empezar primero por su capital, Lima, una ciudad que, nada más recorrerla unos minutos a pie, nos daremos cuenta que es una ciudad original, distinta. Eso sí, hay una gran contaminación atmosférica, además de mucha pobreza, un gran problema en toda la América Latina. Por eso, nunca bebáis agua del grifo en Lima, siempre embotellada.

La orientación en Lima también es un pequeño problema, porque es una ciudad enorme que tenemos que recorrer con un mapa. Sin embargo, no os desesperéis, Lima es sólo el punto de partida para conocer esta maravillosa Tierra de los Incas.

De mis viajes a Perú, yo os recomendaría visitar como algo imprescindible ciudades como Cuzco, Iquitos y Nazca. Las tres tienen una rica historia cultural y ofrecen una experiencia culinaria diferente, por no hablar de que son tres ciudades con tres condiciones climáticas completamente distintas. ¿Iniciamos nuestra aventura?.

En Cuzco experimentaremos lo que es vivir en los Andes. Para viajar hasta aquí tendremos que tomar un autobús o bien un avión desde Lima. Las temperaturas pueden descender hasta los cero grados centígrados en Cuzco, así que debéis llevar siempre ropa de abrigo.

Líneas de Nazca

En Cuzco existen restos de la antigua cultura quechua. No os sorpendáis si sus habitantes parecen recién sacados del siglo XIX, ya que la mayoría de ellos pertenecen a poblados indígenas que todavía viven como sus antepasados. En Cuzco debéis probar la carne de alpaca, la Pachamanca, y el popular cuy, un sabroso conejillo de indias.

En Cuzco siempre hay una gran cantidad de turistas, debido sobre todo a su proximidad con Macchu Pichu, la antigua ciudad inca, allá arriba en la montaña, la última de las ruinas conocidas del imperio inca. Para viajar hasta Macchu Picchu tenéis que tomar un tren desde Lima, que tarda 4 horas en llegar a la base de la montaña, y desde aquí un autobús nos llevará a la cima.

Para los más aventureros, hay un camino inca que se organiza desde Cuzco, y nos lleva a Macchu Picchu a pie, en una caminata que dura seis días. Merece la pena, os lo aseguro.

Nazca es una ciudad construida en torno a las misteriosas líneas de Nazca. Estas marcas o señales son visibles sobre todo desde el cielo. Para llegar a Nazca necesitaréis tomar un autobús turístico, porque hay muy pocos aviones que lleven hasta aquí, y los que hay son muy caros.

El objetivo de este viaje es conocer y experimentar la cultura Nazca, además de ver las famosas líneas. Estas misteriosas líneas se cree que fueron hechas por la civilización Nazca, hace miles de años, como una manera de comunicarse con seres extraterrestres.

Iquitos

Se puede contratar a un guía privado, o bien unirse a algún grupo que vaya a visitar las líneas. Las temperaturas en esta zona son superiores a los 20 grados centígrados, ya que estamos en una zona desértica. Para comer os aconsejamos las papas a la guancaina, una comida de patatas con una salsa muy rica, el cebiche y otros pescados muy deliciosos.

Nos vamos ahora hasta Iquitos, situado en el centro de la amazonía peruana. Para llegar hasta aquí tenéis que hacerlo en avión, ya que no hay autobuses. Aquí encontraremos las populares playas de Tunchi, en el Lago Quistococha, Santa Clara y Santo Tomás, las dos a lo largo del río Nanay, ideales para practicar deportes náuticos.

A unos 150 kilómetros de Iquitos se halla la Reserva Nacional Pacaya-Samiria, la más grande de Perú y la cuarta de Sudamérica. Desde Iquitos se puede hacer una ruta inolvidable que nos lleve a través del río Amazonas y por la selva tropical, visitando a las tribus indígenas.

Una de las principales atracciones de Iquitos es su Puente Colgante, un puente construido en la cima de los árboles, a más de 30 metros de altura, desde donde poder observar la fauna y la flora de la selva al alcance de la mano. Ojo, porque en invierno caen fuertes lluvias en esta zona. Para comer en Iquitos veréis como muchos platos llevan frutas, pescado y especias locales.

Como véis, Perú es un país maravilloso, lleno de contrastes entre lo moderno y lo tradicional. Viajar a Perú es encontrarnos con una cultura diferente, pero a la vez, auténtica e inigualable.